Voy a escribir de lo triste que te pones cuando sonrío,
de la de poyas imaginarias que te comes
en ascensores que nunca bajan.
Voy a hablar de tu madre soñando con el divorcio,
de tu hermana pequeña bebiendo vodka barato en el parque,
de tu padre borracho durmiendo en la escalera.
De mi amigo a ciento sesenta por una carretera secundaria,
de todas esas muertes que me sobran los domingos,
de que nunca seas la actriz principal
del tanatorio de la calle de mi alma.
Voy a soñar despierto con romper un matrimonio,
con perseguirte por centro comerciales
y hacerte malabares en el coño
en un probador de ropa premamá.
Voy a cambiarme de sexo si te haces lesbiana,
a doblar al tailandés todos los te amo
que le he dicho a otras mujeres pensando en ti
y tatuármelos en la espalda
para que me leas sin verme arquear los ojos
cuando me comienzo a sonrojar.
Voy a tener un hijo, o dos , o tres,
a contratar canguros venezolanas con las tetas grandes
para poder tener erecciones después de los cuarenta.
Tendré depresiones y cicatrices en la muñeca
y una enfermedad terminal
de tanto fumar mientras te espero.
Me jugaré el reloj en una partida de póker clandestina
perderé a conciencia para no saber las horas
en las que te echo de menos.
Me follaré a la dama de picas mientras le cuento,
que la verdadera suerte era tenerte cada noche
y que nuestros pies hicieran el amor bajo las sábanas.
Voy a beber en bares donde la pasión
dura quince minutos y es fingida.
Voy a mentir, a odiar, a drogarme,
a buscarme para encontrarme y para volverme a perder,
a reír, a llorar, a maldecirte,
pero sobretodo voy a olvidar,
a olvidar
que no olvido
que no puedo olvidarte.
viernes, 9 de abril de 2010
miércoles, 31 de marzo de 2010
Se me ha vuelto a joder el segundero
Tengo mi sonrisa en tu sonrisa
y es hermoso sonreír si me sonrìes
los ojos de par en par abiertos
como de ver aviones estrellándose
al otro lado del cristal.
Tengo los pulmones deshinchados
de tanto suspirar cuando te pienso
y cicatrices de jugar a la escalada
por las laderas ingobernables de tu espalda.
Tengo una erección que se asemeja
a la torre de pisa en rebeldía
y una vértebra que cruje cada vez
que te nombro en voz alta y no apareces.
Una canción que habla de ti junto al ombligo,
esperando los acordes de tus dedos,
una rebelión de mariposas en la garganta
enamoradas de lo profundo de tu boca.
Tengo ahora un alma que no es mía,
cincuenta y siete lunares a tu nombre,
una voz que habla en tu idioma sin palabras
y este corazón como un reloj,
tic tac tic tac tic tac
a las "M"
tic
en punto
tac
de tu noche.
y es hermoso sonreír si me sonrìes
los ojos de par en par abiertos
como de ver aviones estrellándose
al otro lado del cristal.
Tengo los pulmones deshinchados
de tanto suspirar cuando te pienso
y cicatrices de jugar a la escalada
por las laderas ingobernables de tu espalda.
Tengo una erección que se asemeja
a la torre de pisa en rebeldía
y una vértebra que cruje cada vez
que te nombro en voz alta y no apareces.
Una canción que habla de ti junto al ombligo,
esperando los acordes de tus dedos,
una rebelión de mariposas en la garganta
enamoradas de lo profundo de tu boca.
Tengo ahora un alma que no es mía,
cincuenta y siete lunares a tu nombre,
una voz que habla en tu idioma sin palabras
y este corazón como un reloj,
tic tac tic tac tic tac
a las "M"
tic
en punto
tac
de tu noche.
miércoles, 24 de marzo de 2010
Se me olvida parpadear cuando te miro
Esta sentada al otro lado,
no lleva bragas,
el pelo desordenado como si mis dedos
ya conocieran de siempre sus puntos débiles.
En sus ojos desfilan todos los amaneceres
que he visto en mi vida,
así de golpe,
es preciosa
y cada vez que sonríe
un ejercito de termitas hambrientas
me comen por dentro.
Lleva zapatos rojos de medio tacón,
su risa me recuerda a parques infantiles,
su lengua a camas de hotel,
sus dedos a un concierto de gemidos.
La he llamado de tantas formas,
que apenas reconozco su nombre,
hay mas poesía en todos sus espejos
que en estos dedos huérfanos de su piel.
No se me ocurre otra cosa
que residir en las pensiones de su espalda,
ser el único inquilino de sus muslos
o hacerme una casa con vistas a sus cejas arqueadas,
conducir borracho por los precipicios de su escote
o perder el equilibrio en el hilo de sus braguitas azules.
Se levanta de la silla,
no camina, flota,
su culo baila hacía la puerta
una canción inventada por mis ojos
y mientras desaparece lentamente
devorando todos los paisajes a su paso
yo y el humo de mi cigarro
dibujamos un te quiero en el aire.
no lleva bragas,
el pelo desordenado como si mis dedos
ya conocieran de siempre sus puntos débiles.
En sus ojos desfilan todos los amaneceres
que he visto en mi vida,
así de golpe,
es preciosa
y cada vez que sonríe
un ejercito de termitas hambrientas
me comen por dentro.
Lleva zapatos rojos de medio tacón,
su risa me recuerda a parques infantiles,
su lengua a camas de hotel,
sus dedos a un concierto de gemidos.
La he llamado de tantas formas,
que apenas reconozco su nombre,
hay mas poesía en todos sus espejos
que en estos dedos huérfanos de su piel.
No se me ocurre otra cosa
que residir en las pensiones de su espalda,
ser el único inquilino de sus muslos
o hacerme una casa con vistas a sus cejas arqueadas,
conducir borracho por los precipicios de su escote
o perder el equilibrio en el hilo de sus braguitas azules.
Se levanta de la silla,
no camina, flota,
su culo baila hacía la puerta
una canción inventada por mis ojos
y mientras desaparece lentamente
devorando todos los paisajes a su paso
yo y el humo de mi cigarro
dibujamos un te quiero en el aire.
jueves, 18 de marzo de 2010
Le pondré tu nombre a todas las ciudades
Cuando se recoge el pelo
hasta dejar desnuda su nuca
le crecen cerezas en la boca.
Es mágica.
Le he prometido que si me besa
voy a tener veinticinco años
todos los días de mi vida.
Que si su sujetador negro hace click,
mi corazón "suyo" hará crack
como un vaso cuando estalla contra el suelo.
Si me mira con esos ojos de gata mimada,
le voy a poner su nombre a mi sombra
para no tener que echarla de menos nunca.
Y es que estoy enamorado de sus pezones,
de la nubes del cielo de su boca,
del triángulo equilátero de su pubis,
del desnudo circense de su espalda.
Si permite que mi índice dibuje
corazones encarcelándole el ombligo,
le cedo el lado izquierdo de la cama,
le regalo los anocheceres de mi pecho,
le arranco las braguitas con los dientes
y le escribo un poema con la lengua.
Si me deja buscar los duendes verdes
que le habitan cuando duerme en las axilas
o me indica el lugar donde sus vellos
se comienzan a erizar si la acaricio,
le propongo una guerra de almohadas,
una lucha cuerpo a cuerpo,
mano a mano,
le regalo mi piel si le apetece
tatuarme su frase preferida
o la invito a dormir aquí en mi hombro
y me trago todo el aire que le sobra.
Si no la tengo aquí en quince minutos
haciendo geometría con mis lunares,
nadie podrá evitar esta locura
este suicidio colectivo neuronal
de pensarla al otro lado de mi vida.
hasta dejar desnuda su nuca
le crecen cerezas en la boca.
Es mágica.
Le he prometido que si me besa
voy a tener veinticinco años
todos los días de mi vida.
Que si su sujetador negro hace click,
mi corazón "suyo" hará crack
como un vaso cuando estalla contra el suelo.
Si me mira con esos ojos de gata mimada,
le voy a poner su nombre a mi sombra
para no tener que echarla de menos nunca.
Y es que estoy enamorado de sus pezones,
de la nubes del cielo de su boca,
del triángulo equilátero de su pubis,
del desnudo circense de su espalda.
Si permite que mi índice dibuje
corazones encarcelándole el ombligo,
le cedo el lado izquierdo de la cama,
le regalo los anocheceres de mi pecho,
le arranco las braguitas con los dientes
y le escribo un poema con la lengua.
Si me deja buscar los duendes verdes
que le habitan cuando duerme en las axilas
o me indica el lugar donde sus vellos
se comienzan a erizar si la acaricio,
le propongo una guerra de almohadas,
una lucha cuerpo a cuerpo,
mano a mano,
le regalo mi piel si le apetece
tatuarme su frase preferida
o la invito a dormir aquí en mi hombro
y me trago todo el aire que le sobra.
Si no la tengo aquí en quince minutos
haciendo geometría con mis lunares,
nadie podrá evitar esta locura
este suicidio colectivo neuronal
de pensarla al otro lado de mi vida.
jueves, 11 de marzo de 2010
Un café con vistas
Es rubia.
Tiene un mar en cada ojo
y a la derecha de los labios un lunar
que me recuerda a Groenlandia.
Ojalá me invitara a pasar frío debajo de su pómulo.
Es un espectáculo verla desfilar
con un café en cada mano
desafiando todas las leyes de la física.
- ¿ Lo de siempre señor? -
Pregunta con esa vocecita de princesa Disney.
Yo me limito a asentir con la cabeza.
Debe pensar que soy mudo,
me gustaría decirle que no, que tengo voz,
lo que no tengo son palabras cuando la observo.
Me pregunto cuantos hombres se habrán bebido la penúltima,
por seguir contándole las pecas del escote,
cuantos equilibrios habrán besado el suelo
con su imposible movimiento de cintura.
Ahora es cuando mi corazón hace música con el silencio
y ella se inventa un columpio en cada losa
y se balancea sutilmente por mi pupilas
hasta que otro cigarro se me consume en la boca.
Ajena a mí al otro lado de la barra,
mientras me levanto de un taburete
donde la polillas hacen de la gula
canciones de desamor,
ella con los mismos dedos
con los que sueño en mi espalda cada noche
se coloca bien el uniforme
y mientras salgo de la cafetería
sin dejar de memorizar todos sus rasgos
el último botón abrochado de su blusa
se despide de mí hasta mañana.
-Del poemario: Versos desde la barra
Tiene un mar en cada ojo
y a la derecha de los labios un lunar
que me recuerda a Groenlandia.
Ojalá me invitara a pasar frío debajo de su pómulo.
Es un espectáculo verla desfilar
con un café en cada mano
desafiando todas las leyes de la física.
- ¿ Lo de siempre señor? -
Pregunta con esa vocecita de princesa Disney.
Yo me limito a asentir con la cabeza.
Debe pensar que soy mudo,
me gustaría decirle que no, que tengo voz,
lo que no tengo son palabras cuando la observo.
Me pregunto cuantos hombres se habrán bebido la penúltima,
por seguir contándole las pecas del escote,
cuantos equilibrios habrán besado el suelo
con su imposible movimiento de cintura.
Ahora es cuando mi corazón hace música con el silencio
y ella se inventa un columpio en cada losa
y se balancea sutilmente por mi pupilas
hasta que otro cigarro se me consume en la boca.
Ajena a mí al otro lado de la barra,
mientras me levanto de un taburete
donde la polillas hacen de la gula
canciones de desamor,
ella con los mismos dedos
con los que sueño en mi espalda cada noche
se coloca bien el uniforme
y mientras salgo de la cafetería
sin dejar de memorizar todos sus rasgos
el último botón abrochado de su blusa
se despide de mí hasta mañana.
-Del poemario: Versos desde la barra
jueves, 4 de febrero de 2010
Hasta eso que brilla y se llama poya...hasta ahi estoy.
Que pesado soy no? pero empieza a tocarme los huevos más de lo debido estos de los blog, si ya sé que se puede registrar todo y el rollo que viene después de ello y demandar y prostetar y al final la impotencia de joderse.
En fin.......
http://www.metroflog.com/delirum--tremens/20091020/?pos=20091201&nf=
En fin.......
http://www.metroflog.com/delirum--tremens/20091020/?pos=20091201&nf=
miércoles, 27 de enero de 2010
Plutónica
No ha dejado de llover toda la tarde,
escribo tu nombre en el cristal empañado,
ya no sé a que huele la lluvia,
desde que te tuve cerca
no sé a que huelen las cosas que no huelen a ti.
A veces me pregunto si me muero,
¿ Qué harás con los besos que me debes?
¿ Los pondrás en fila de a uno y los castigarás
con una huelga indefinida de tus apetecibles labios?
¿ O se lo regalarás al primer poeta que hable bien de tu culo?
Es Fácil hablar bien de tu culo.
Plutónico,
amazónico,
caótico,
hipnótico,
pletórico
insólito,
ilícito,
indómito,
único.
Tu culo es esdrújulo cariño
con acento en mi lengua si lo pienso.
No ha dejado de llover en toda la tarde,
estas nubes sin formas no aprenden a echarte de menos,
desde que mi mar te acarició los muslos
todo este sur se quiere hacer de agua.
Y yo sin ti me muero de sed
y el único cielo húmedo que me apetece
es el de tu boca.
"Que todos los días me muero un poquito más sin ti"
si lo piensas todo es real en ese verso,
que estoy exactamente en el mismo lugar donde lo dejamos,
con un cigarro en la boca y un jersey a rayas,
con la mueca de los domingos
y los zapatos de hacer equilibrios sin agarrarme de tu mano,
a mitad de camino entre el te quiero demasiado
y el no quiero hacerte daño,
esperando una pisada de tus minúsculos pies,
para colocar la mía justo en frente
y ver como nuestras huellas se hacen el amor
sin cambiar el rumbo.
No ha dejado de llover en toda la tarde
y la lluvia sin ti ya no me parece hermosa,
lo único bello es tu nombre en el cristal
y mucho me temo que en la próxima tormenta
va a desaparecer del todo.
escribo tu nombre en el cristal empañado,
ya no sé a que huele la lluvia,
desde que te tuve cerca
no sé a que huelen las cosas que no huelen a ti.
A veces me pregunto si me muero,
¿ Qué harás con los besos que me debes?
¿ Los pondrás en fila de a uno y los castigarás
con una huelga indefinida de tus apetecibles labios?
¿ O se lo regalarás al primer poeta que hable bien de tu culo?
Es Fácil hablar bien de tu culo.
Plutónico,
amazónico,
caótico,
hipnótico,
pletórico
insólito,
ilícito,
indómito,
único.
Tu culo es esdrújulo cariño
con acento en mi lengua si lo pienso.
No ha dejado de llover en toda la tarde,
estas nubes sin formas no aprenden a echarte de menos,
desde que mi mar te acarició los muslos
todo este sur se quiere hacer de agua.
Y yo sin ti me muero de sed
y el único cielo húmedo que me apetece
es el de tu boca.
"Que todos los días me muero un poquito más sin ti"
si lo piensas todo es real en ese verso,
que estoy exactamente en el mismo lugar donde lo dejamos,
con un cigarro en la boca y un jersey a rayas,
con la mueca de los domingos
y los zapatos de hacer equilibrios sin agarrarme de tu mano,
a mitad de camino entre el te quiero demasiado
y el no quiero hacerte daño,
esperando una pisada de tus minúsculos pies,
para colocar la mía justo en frente
y ver como nuestras huellas se hacen el amor
sin cambiar el rumbo.
No ha dejado de llover en toda la tarde
y la lluvia sin ti ya no me parece hermosa,
lo único bello es tu nombre en el cristal
y mucho me temo que en la próxima tormenta
va a desaparecer del todo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)