martes, 19 de marzo de 2013

Entrevista

La señorita Jhayra Bravo Riascos además de llenarme de fe me ha hecho una entrevista para "Pandora magazine", lugar en el que además publicaré con gusto a partir de abril, os dejo el enlace por si os apetece des-conocerme un poco más o disfrutar de esta revista digital. salud-os.

http://www.pandora-magazine.com/ernesto-perez-vallejo-la-poesia-hecha-hombre/

lunes, 28 de enero de 2013

De matématicas y otras formas de dolerse

Me dejaste contando de cara a la pared,
un fracaso, dos fracasos, tres fracasos, cuatro fracasos.
Pensaba en lo que decías de la pared anaranjada
y macetas enormes de margaritas en la terraza.
En volar desde la luna de mi noche
hasta el sol de tus mañanas.
Y hablar de la lluvia, hasta que fuera música.
¨Y si no llueve, lloraré como un valiente
para mojarte los ojos
que a veces el mar
también cabe en una lágrima¨.

Cinco fracasos y seis y siete y ocho.
Las lámparas violetas
y en el aseo una bañera para cinco
por si hacen una orgía
mis manos con las tuyas.
Por si al muelle de tu espalda
he de nadar con las pupilas
Por si he de naufragar
en la isla de tu pubis.
Te escribiré frases de enamorados
en la página sesenta y nueve
de todos los libros que empieces
y que tendrás que acabar otro día
de tanto amarnos.

Diez, once, doce, trece.
Veremos ponerse el sol desde la otra parte del mundo,
aprenderemos idiomas diferentes
para que nadie entienda este modo de querernos.
Ladraré por una caricia,
brotaré por otras humedades,
respiraré para coger tu aire.

Catorce fracasos, quince fracasos, dieciséis fracasos.
Juzgaremos el gemir de los vecinos,
jugando al dolor de tu tacón sobre mi pecho,
inventaré nuevos atajos de tu coño a las axilas,
laberintos inexpugnables de tus pies hasta la lengua.
Y nos haremos promesas imposibles,
borrachos de equilibrio en las aceras
buscándonos los besos en el hambre.
Habitaré cada poro de tu piel,
una guerra sin empate entre tus muslos,
un perdón por el mordisco vida mía
una duda de gemelos en tu vientre,
un no se ya de querer, cuanto te quiero.

Tú sembrarás en cada duda un adjetivo bonito,
en cada complejo tu boca
le hará el amor a mi ego,
en cada herida otra herida,
en cada luz otro eclipse,
en cada ron dos de besos.
Y dirás con voz de eternamente
que nadie se interpondrá entre nosotros,
que nadie te ha besado como yo,
que nadie te ha follado como yo.

Y esta vez "nadie" quizás sea rubio
y tenga dragones tatuados en la espalda,
o un moreno de esos con ático en los ojos
y boca de cuento de hadas
y comieron perdices.


Diecisiete, dieciocho,diecinueve y veinte.
- Voy. Dije.

Pero ya no estabas.

Y yo claro, he empezado a contar otra vez.
Por si acaso.

jueves, 24 de enero de 2013

Lo que no sabes de las luces.

Voy contando las farolas,
que ni saben de mi sueño,
ni reconocen tu sombra.

Continuan a lo largo de la calle
hasta el punto que confundes una sola,
con el resto.

Justo eso, nunca me pasó contigo.

Incluso le dan la vuelta a la ciudad,
651,652,653...
Una vez llegué a contar hasta mil doscientas
y no te lo vas a creer
pero había más luz en tus ojos.

lunes, 14 de enero de 2013

Todo lo que no soy, es todo lo que no hicimos

La verdad es que de todas las cosas que no he hecho,
solo me pesan las que no hice contigo.

Follar bajo la lluvia,
un viaje a Amsterdam,
explotar pompas de jabón con el rasurado de tu pubis,
rompernos la risa por usarla demasiado,
pintar las nubes del color de tus ojos,
las paredes del color de tu abrigo.
Salvar a un lince,
matar a un hombre,
volar,
volar más alto,
caernos.

El amor es caerse
y en lugar de levantarse
hacer que caigas conmigo.
Aprovecharnos del suelo
para lamernos el vértigo.
Y flotar.

Gritar tu nombre desde el Empire State
y que todas las mujeres quisieran llamarse como tú,
amanecer en Nueva Delhi
y mordernos el hambre,
conseguir que los canales de Venecia
se sonrojaran de pudor ante tus muslos.

Y perderte de camino a nosotros,
equivocarme de regreso a cualquiera,
encontrarte,
que el placer siempre se esconde en el lugar más prohibido.

Pero tu sabías,
que el amor que nunca acaba en nada
es aquel que no se da del todo.
Torciste la esquina,
doblaste un edificio
y te tragó la calle.

- Si no me voy nunca me echarás de menos. Eso dijiste.
Y aún no has vuelto.

Y pesa.

lunes, 3 de septiembre de 2012

No es un poema triste, soy yo.

Otro verano que corre
a esconderse bajo las hojas de los árboles,
al menos a él, lo espera el otoño.
a mí sólo una cama vacía.


Era una mujer extraña,
tenia setenta y cinco peluches y no era feliz.


"El amor no cabe en un abrazo,
el amor no es algo que se pueda llenar,
si le falta la mitad que te llevaste"


El amor es la suma de dos unos
que te da de resultado el infinito.

Un elefante rosa,
rescatado de una tombola ilegal,
nos miraba desde la alfombra,
mientras nos sudábamos los gemidos,
mientras nos matábamos las palabras
y se nos follaban las sonrisas.


Más tarde nos dejamos sin remedio,
y a él, al elefante,
se le cayeron los ojos de no vernos.


Ponían en el cine nuestra película,
aquella que vimos tantas veces
que luego en lugar de la ropa
teníamos que desnudarnos las palomitas.
Fue una tarde sin tarde y sin ti
en una butaca tan abandonada de tu perfume
que me di irremediablemente cuenta

que aquellas escenas no tenían nada de mágicas,
ni su banda sonora se bailaba con la lengua.
Lo realmente bueno de aquella película eras tú
sentada al borde de mi piel con un beso
capaz de eclipsarme la pantalla.


Luego las canciones hablando de ti,
los teléfonos sin cobertura,
la orilla echándote de menos,
los camareros echándome de bares,
luego otro luego sin ti,
y otro más,
hasta que el luego se hizo siempre.
Y mi vida polvo.


Los veranos corren,
como si los persiguiera un perro con rabia,
tienen prisa y mala memoria.
Los veranos son como viejos amigos
que se cambian de acera para evitar
que les cuentes tus tristezas después del hola.


Una cama vacía eso soy,
abrazándome a mí mismo
al fin y al cabo,
estos brazos una vez
también rodearon tu cintura.


Y yo ya lo sabes
que ni siquiera tengo un elefante rosa.

martes, 5 de junio de 2012

Que prefiero quererte a quererme sin ti





Prefiero cien mil veces que me insultes,
a tener que traducir otro silencio
de esos que se acaban como siempre,
con el aire insuficiente de un suspiro.

Prefiero que me odies al extremo
a que olvides sin esfuerzo mi existencia,
que me lleves de tu mano hacia la muerte
a vivir sin que ello a ti te importe.

Y quiero que me busques en el café de tus mañanas,
que me sorprendas desnudo pensándote en el baño,
que te inventes toboganes que nos lleven al sofá,
pasadizos de deseo de tus ojos a los míos.

Y quiero que me rompas y armes a tu antojo,
olvidando el invierno a los pies de la cama,
que el verano nos coja sudando de risa,
una noche cualquiera de algún mes con tu nombre.

Que prefiero tus tacones tatuándome el pecho,
con palabras que se dicen para asustar a una madre,
cicatrices que hablen del amor y sus penas
a esta piel de suburbios que mendiga caricias.

Que prefiero tu nombre decorando buzones
y tus manos miopes llenando despensas
y tus ojos de nadie y tu culo de tantos,
que prefiero tus muslos que cambiarme por otro,
o tus besos sin lengua a mi lengua sin ti.

Que prefiero esperarte aunque ya nunca vuelvas
a esperar mi regreso sin llevarte conmigo.

Y quiero que me enseñes a mentir como lo hacen las damas
o esa sonrisa nueva en tu foto de perfil,
lo que haces con los dedos delante del espejo,
las braguitas que te compras en la tienda de los chinos
los peluches que abandonas por falta de sueño.

Que me muestres las nuevas pecas de este sol caprichoso,
el atajo que lleva del dolor al placer,
o ese rumbo perdido si me falta tu aliento,
el sabor de tu orilla cuando viene una ola.
Que me quieras querer como quieren los novios,
que me quieras odiar como odian los ex.

Que prefiero que existas
a tener que inventarte.

miércoles, 23 de mayo de 2012

A la luz de tus ojos ya no le crece mi sombra

Apareces en forma de mensaje,
recordándome que soplar velas
es un año más sin ti.

Y si es cierto que me siento mas viejo,
es porque me pesa más tu ausencia
que los años.

No se en que lugar habrás colocado las promesas incumplidas,
si aún te duele mi nombre en la boca de cualquiera,
si algún lunes te tiemblan deudas en la boca
que ya nadie podrá saldarlas con un beso.

Ni siquiera sé,
si todavía existes tal y como eras,
o es tan solo mi recuerdo quién te hace.

Por aquí todo sigue como lo dejaste,
la playa en clave de fa,
canciones que no dejan de nombrarte,
versos con dos cubitos de hielo,
nostalgias con tres cucharas de azúcar,
cigarros que se consumen por falta de aire.

Caricias sin brújula mendigando piel en los portales,
besos de farola fundida abandonados a su mala suerte,
la de no hallarnos en el momento justo,
a la hora apropiada,
haciendo algo indecente con las nubes del otoño.

Aunque yo si he cambiado claro.
Ya el silencio no me parece un guepardo,
ni tu boca una trinchera,
no bebo para olvidarte
sino para celebrar que ya te olvido.
Y no busco en las ojos de cualquiera,
la autoestima que los tuyos se llevaron.

Ni siquiera esta soledad me huele ya a fracaso,
ni eres la actriz principal de mis sueños mas dulces,
no he vuelto a hacer malabares con tus apellidos y los míos
imaginado que una rubita con tus ojos y mis manos
hacía crecer nuestro árbol genealógico.

Pero a pesar de todo imagino que ya sabes,
que tampoco ha sido este,
un cumpleaños feliz.