Le levanto la falda vaquera,
a veces la música me la pone dura,
la canción de los gemidos es mi preferida,
ah..ah...ahah...ahahaha..
nunca gime como una puta.
La mujer que no te engaña en la intensidad de sus gemidos
jamás lo hará en la profundidad de sus palabras.
Luego cuando de su boca estallan doce mil libélulas
y ella se dobla como una gimnasta coreana
yo me chupo los dedos y bajo lentamente con mi lengua
a buscar los peces de colores que le habitan en el coño.
Es oceánica, lo prometo,
tiene dos delfines voladores en los pechos
Flip y Flop se llaman,
Flip es más cálido, más grande, más mio.
Flop es celoso por eso ahora lo lamo hasta que brilla
luego ella la sirena de los desiertos de mi alma
me coge la cabeza y otra vez
me invita a ver el mar pero a la inversa,
de dentro hacia fuera.
- Hazme el amor como si no me quisieras- Me implora.
La quiero tanto que a veces no se follarla.
De una acrobacia se me sube encima,
me lame, me muerde, me traga,
dibuja un mapa con sus uñas rosas
donde todas las direcciones acaban en su piel.
Me enseña que el placer tiene su nombre,
que el deseo se apellida como ella
y que el clima carece de importancia
porque cuando a ella se le antoja llueve.
Como ahora.
Relampaguea, truena y vuelve el sol,
la beso hasta que su boca lo eclipsa todo
y se va apagando
....ahhhhhhh
ah ah ah
poco a poco ah ah
se acaban los acordes...ah
de la canción más bonita del mundo.
jueves, 10 de diciembre de 2009
viernes, 27 de noviembre de 2009
No todo lo que escribo va a ser verídico.......¿o si?
COSAS DE BUEN PADRE
No pondré el grito en el cielo
si cojo a mi hijo fumando a escondidas,
o si lo pillo por sorpresa con los amigos
bebiéndose mi botella de ron.
No lo castigaré si conduce la moto sin casco
o lo veo masturbarse con las bragas de la vecina en la mano.
Pero como lo coja escribiendo un poema
lo mando con la madre.
COSAS DE MACHITOS
En mi última relación sexual me hice gay,
así de repente.
Ella se llamaba alba,
pero antes de eso se llamaba Marcos
y antes, mucho antes,
su padre un militar rojo
lo llamaba maricona.
Ahora era casi toda una mujer.
Juro que no me traumatizó la relación,
ni me dolió el culo,
lo único que me jodió de verdad
fue que una mujer
la tuviera más grande que yo.
No pondré el grito en el cielo
si cojo a mi hijo fumando a escondidas,
o si lo pillo por sorpresa con los amigos
bebiéndose mi botella de ron.
No lo castigaré si conduce la moto sin casco
o lo veo masturbarse con las bragas de la vecina en la mano.
Pero como lo coja escribiendo un poema
lo mando con la madre.
COSAS DE MACHITOS
En mi última relación sexual me hice gay,
así de repente.
Ella se llamaba alba,
pero antes de eso se llamaba Marcos
y antes, mucho antes,
su padre un militar rojo
lo llamaba maricona.
Ahora era casi toda una mujer.
Juro que no me traumatizó la relación,
ni me dolió el culo,
lo único que me jodió de verdad
fue que una mujer
la tuviera más grande que yo.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
T3 QU13R0
POEMA NÚMERICO
Los 1000 kilómetros que nos separan,
los 18 centímetros con los que pienso en ti,
los 26 lunares de tu espalda,
las 12 pequitas de tu nariz,
1 globo, 2 globos..: tú talla 110
tus 0 viajes a verme,
un trillón de cigarros después de,
mis 6 copas de más,
tus 4 prendas de menos,
tus 155 mmmmmm,
tus 217 aaaaahhhhhhh
los 2 satélites inversos en tu mirada,
mis 7 pecados capitales.
Que jodido que lo conviertas todo en matemáticas
y no exista un número real
para decirte lo mucho que te quiero.
POEMA ABECEDÁRICO
Voy a lamer tu “i” latina hasta que el punto
me baile tu canción sobre la lengua,
hasta que la redondez de tu “O” se abra en cólera
y me encierre de por vida allí contigo.
Que te juro por la h intercalada
que cada vez que se me escapa tu nombre
los adjetivos se ponen en huelga de poesía
y una metáfora se lanza desde lo más alto
de la hermosa “Y” que nos une.
Se me corren las vocales de pensarte
desnuda al otro lado del teclado,
con las letras del amor desordenadas
en el dulce diccionario de tu cuerpo.
El día que tu boca sea mi boca
se morirán de silencio las palabras.
Los 1000 kilómetros que nos separan,
los 18 centímetros con los que pienso en ti,
los 26 lunares de tu espalda,
las 12 pequitas de tu nariz,
1 globo, 2 globos..: tú talla 110
tus 0 viajes a verme,
un trillón de cigarros después de,
mis 6 copas de más,
tus 4 prendas de menos,
tus 155 mmmmmm,
tus 217 aaaaahhhhhhh
los 2 satélites inversos en tu mirada,
mis 7 pecados capitales.
Que jodido que lo conviertas todo en matemáticas
y no exista un número real
para decirte lo mucho que te quiero.
POEMA ABECEDÁRICO
Voy a lamer tu “i” latina hasta que el punto
me baile tu canción sobre la lengua,
hasta que la redondez de tu “O” se abra en cólera
y me encierre de por vida allí contigo.
Que te juro por la h intercalada
que cada vez que se me escapa tu nombre
los adjetivos se ponen en huelga de poesía
y una metáfora se lanza desde lo más alto
de la hermosa “Y” que nos une.
Se me corren las vocales de pensarte
desnuda al otro lado del teclado,
con las letras del amor desordenadas
en el dulce diccionario de tu cuerpo.
El día que tu boca sea mi boca
se morirán de silencio las palabras.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Cada cosa por su nombre
Yo soy lesbiana por mi madre
que siempre quiso tener una hija.
Por eso cuando Laura comenzó
a ponerle nombres a las cosas
yo tuve que lamerlas.
(Esta de aquí es el Himalaya
y a esta puedes llamarla k2)
Y es que ella siempre ha sido
lo mejor de mí
por eso cuando me quiero un poco
odio que lo llamen amor propio.
(Abajo está la caja de los truenos
si lo haces bien relampagueo
y luego te lluevo)
A mí siempre me ha gustado la lluvia
sobretodo la suya,
provocarle una tormenta con los dedos
inventarme entre sus piernas un invierno
y regalarle un verano con la lengua.
(Si sigues los lunares de mi espalda
como un vagabundo del espacio
verás la cruz del sur y a Casiopea
a Orión a Pegaso y una estrella
que yo la llamo luz pero si quieres
la puedes eclipsar con otro beso)
Desde el umbral de la puerta del dormitorio
desnuda y con tacones
me llama con el índice
como si fuera un perro.
Confieso que es lo más hermoso
que he visto en mi vida.
Es asombroso lo que una mujer
es capaz de hacer con el paisaje.
A veces se hace mar y hay una orilla
al borde de sus muslos
y una caracola abandonada
en el centro de su vientre.
(Tienes que encontrarme aquí una isla
cuando baje un poco la marea
y suspirarme suave en el oído
el nombre que tú elijas para ella
y luego te la comes vorazmente)
Yo siempre tengo hambre si es de ella,
que tiene nombre de flor porque yo quiero
y se parece a la luna cuando brilla
y brilla siempre que le da la gana.
A veces hace magia con la piel,
el truco ese de quererme pese a todo
es mi preferido.
O el más difícil todavía en el que me mete dentro
y me olvido por completo de mi nombre
y repito el suyo hasta que nuestro mundo
se llama exactamente como ella
y entonces me lo como sin descanso
una y otra vez hasta el infinito.
que siempre quiso tener una hija.
Por eso cuando Laura comenzó
a ponerle nombres a las cosas
yo tuve que lamerlas.
(Esta de aquí es el Himalaya
y a esta puedes llamarla k2)
Y es que ella siempre ha sido
lo mejor de mí
por eso cuando me quiero un poco
odio que lo llamen amor propio.
(Abajo está la caja de los truenos
si lo haces bien relampagueo
y luego te lluevo)
A mí siempre me ha gustado la lluvia
sobretodo la suya,
provocarle una tormenta con los dedos
inventarme entre sus piernas un invierno
y regalarle un verano con la lengua.
(Si sigues los lunares de mi espalda
como un vagabundo del espacio
verás la cruz del sur y a Casiopea
a Orión a Pegaso y una estrella
que yo la llamo luz pero si quieres
la puedes eclipsar con otro beso)
Desde el umbral de la puerta del dormitorio
desnuda y con tacones
me llama con el índice
como si fuera un perro.
Confieso que es lo más hermoso
que he visto en mi vida.
Es asombroso lo que una mujer
es capaz de hacer con el paisaje.
A veces se hace mar y hay una orilla
al borde de sus muslos
y una caracola abandonada
en el centro de su vientre.
(Tienes que encontrarme aquí una isla
cuando baje un poco la marea
y suspirarme suave en el oído
el nombre que tú elijas para ella
y luego te la comes vorazmente)
Yo siempre tengo hambre si es de ella,
que tiene nombre de flor porque yo quiero
y se parece a la luna cuando brilla
y brilla siempre que le da la gana.
A veces hace magia con la piel,
el truco ese de quererme pese a todo
es mi preferido.
O el más difícil todavía en el que me mete dentro
y me olvido por completo de mi nombre
y repito el suyo hasta que nuestro mundo
se llama exactamente como ella
y entonces me lo como sin descanso
una y otra vez hasta el infinito.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Señales de humo
Las mujeres pasan por mi lado a ráfagas,
yo soy invisible.
Y me jode, hoy especialmente
que están todas tan bonitas,
más de lo normal, diferentes, no se,
como si me hubiera prestado los ojos un gato.
Los gatos te miran por dentro. Eso decías.
El caso es que todas me recuerdan un poco a ti,
aún sabiendo que eso es imposible porque tú
no te pareces a nadie.
Tú eres tú y eso ya es todo. Mi todo.
Mi yo más preciado.
Y ahora que no estás siempre me ocurre
que suelo olvidarme de quién soy.
No tienes ni idea de cuanto duelen los dolores
que duelen sin tener un sitio exacto.
El caso es que estaba aquí
mientras todas estas mujeres bonitas
dilapidaban mi autoestima con su indiferencia
pensando en lo mucho que me recuerdas
al poema aquel de Juan Ramón Jímenez
ya sabes....
"Yo se que estás bien muerta pero a veces"
Y es que sin tu boca
tengo la excusa perfecta para morirme de hambre,
y que de nada me sirven ya
las veintinueve maneras que aprendí
de decirte te quiero sin palabras,
ni este duro dejar de fumar
para vivir más tiempo observándote.
No se si la morena del otro lado de la calle
me está mirando mientras se hace nudos en el pelo
con el dedo de inventar otro horizonte,
parece guapa, quizás demasiado alta no se,
ahora levanta la mano,
yo me froto los ojos
y en el siguiente parpadeo
un taxi atraviesa mi costado
y recoge en trocitos muy pequeños
los restos que quedaban de mi ego.
Supongo que lo único que puedo hacer
ahora que siempre es de noche en tus pupilas
es fumarme este cigarro que guardaba
para morirme otro poquito más sin ti.
yo soy invisible.
Y me jode, hoy especialmente
que están todas tan bonitas,
más de lo normal, diferentes, no se,
como si me hubiera prestado los ojos un gato.
Los gatos te miran por dentro. Eso decías.
El caso es que todas me recuerdan un poco a ti,
aún sabiendo que eso es imposible porque tú
no te pareces a nadie.
Tú eres tú y eso ya es todo. Mi todo.
Mi yo más preciado.
Y ahora que no estás siempre me ocurre
que suelo olvidarme de quién soy.
No tienes ni idea de cuanto duelen los dolores
que duelen sin tener un sitio exacto.
El caso es que estaba aquí
mientras todas estas mujeres bonitas
dilapidaban mi autoestima con su indiferencia
pensando en lo mucho que me recuerdas
al poema aquel de Juan Ramón Jímenez
ya sabes....
"Yo se que estás bien muerta pero a veces"
Y es que sin tu boca
tengo la excusa perfecta para morirme de hambre,
y que de nada me sirven ya
las veintinueve maneras que aprendí
de decirte te quiero sin palabras,
ni este duro dejar de fumar
para vivir más tiempo observándote.
No se si la morena del otro lado de la calle
me está mirando mientras se hace nudos en el pelo
con el dedo de inventar otro horizonte,
parece guapa, quizás demasiado alta no se,
ahora levanta la mano,
yo me froto los ojos
y en el siguiente parpadeo
un taxi atraviesa mi costado
y recoge en trocitos muy pequeños
los restos que quedaban de mi ego.
Supongo que lo único que puedo hacer
ahora que siempre es de noche en tus pupilas
es fumarme este cigarro que guardaba
para morirme otro poquito más sin ti.
domingo, 18 de octubre de 2009
Un mundo mejor
Por eso es mi mundo,
porque siempre que yo la quiero mucho
se vuelve geográfía.
Y obviamente no puedo decirle lo que me gustan sus tetas,
así tan bruscamente,
porque si lo hago a ella, a mi mundo,
se le tuerce el labio de abajo
como si sólo supiera respirar hacia dentro
y yo tengo que besarla por miedo a que se ahogue.
Entonces le cuento lo que me gustan
esas dos montañas que le crecen
alrededor del corazón
y que justo debajo del ombligo
tiene una ciudad que se llama lujuria.
Y es cuando es el labio de arriba el que se abre
y el de debajo le acompaña como si bailaran un tango
con esa lentitud tan bella
que parecen escapar de su garganta
doscientas cincuenta y siete mariposas de todos los colores
y me poso en su boca y me las trago todas,
hasta que en mi vientre el amor me vomita por dentro.
Y lo bello que París le habita por los muslos
y el sena allí tan relajado
mojándome la barbilla
y lo hermoso que es poder lamerle
la puntita de la torre eiffel
y hablar fránces sin palabras
en el arco del triunfo que dibujan
sus tobillos en el aire.
Y sortear con mis dedos los acantilados de su espalda
y morder suavemente las colinas de sus hombros
y beber del rio que nace de su nuca,
que desemboca entre sus nalgas,
que se hace catarata entre sus piernas
y me estalla en la cara sin permiso.
Y navegar por su columna vertebral
y hacer un viaje de ida al mismo centro de su ombligo
y que se invente una isla en la palma de su mano
para poder naufragar entre sus dedos.
Por eso es mi mundo,
porque siempre que yo la quiero mucho,
se vuelve geografía.
porque siempre que yo la quiero mucho
se vuelve geográfía.
Y obviamente no puedo decirle lo que me gustan sus tetas,
así tan bruscamente,
porque si lo hago a ella, a mi mundo,
se le tuerce el labio de abajo
como si sólo supiera respirar hacia dentro
y yo tengo que besarla por miedo a que se ahogue.
Entonces le cuento lo que me gustan
esas dos montañas que le crecen
alrededor del corazón
y que justo debajo del ombligo
tiene una ciudad que se llama lujuria.
Y es cuando es el labio de arriba el que se abre
y el de debajo le acompaña como si bailaran un tango
con esa lentitud tan bella
que parecen escapar de su garganta
doscientas cincuenta y siete mariposas de todos los colores
y me poso en su boca y me las trago todas,
hasta que en mi vientre el amor me vomita por dentro.
Y lo bello que París le habita por los muslos
y el sena allí tan relajado
mojándome la barbilla
y lo hermoso que es poder lamerle
la puntita de la torre eiffel
y hablar fránces sin palabras
en el arco del triunfo que dibujan
sus tobillos en el aire.
Y sortear con mis dedos los acantilados de su espalda
y morder suavemente las colinas de sus hombros
y beber del rio que nace de su nuca,
que desemboca entre sus nalgas,
que se hace catarata entre sus piernas
y me estalla en la cara sin permiso.
Y navegar por su columna vertebral
y hacer un viaje de ida al mismo centro de su ombligo
y que se invente una isla en la palma de su mano
para poder naufragar entre sus dedos.
Por eso es mi mundo,
porque siempre que yo la quiero mucho,
se vuelve geografía.
martes, 13 de octubre de 2009
Ojalá tocaras la guitarra con mis cuerdas vocales
Ella me dijo:
"Empiezo a estar celosa de Laura"
Y la entiendo porque Laura es dios,
o sea si me tengo que arrodillar ante alguien
......mmmmm..... ya me entiendes.
La última vez que la escuché
me dijo tres frases en francés y colgó
a mi sólo me gustaba su frances cuando no hablaba.
Echo tanto de menos sus posdatas
y aquello que le brillaba en la boca cuando echaba el humo
y la A de anónimo en su nuca
y mi lengua borrándosela
y sus manos
y sus pies
y su "vete a tomar por culo"
La echo de menos.
Cada vez que pienso en ella maldigo la poesía
y los puntos suspensivos que parecían sus lunares
en una carrera de cien metros contra Usain Bolt
y las palabras llanas, y las agudas,
las esdrújulas no que le gustaban tanto.
Y odio cada verso y cada estrofa,
insulto todas las vocales menos las de su nombre,
hago bolas de papel que se parecen a sus tetas
con los últimos sonetos que me salen al hablar.
Por que uno hace poesía cuando te piensa,
por eso la odio.
Y blasfemo contra las comillas
y meto en un paréntesis la palabra puta
mira:
(PUTA)
Y te la dedico.
Sin cariño.
Y grito que te odio tanto como a la palabra amor
y todas las metáforas de este mundo huyen
y se te posan en la piel.
Porque tú si que eres un poema
y no este intento inútil de ignorarte.
Aullo contra ti hasta que mi voz deja de ser mía
y me la roba el viento.
Con lo bonito que sería que vinieras
y con un beso
asesinaras todas las sílabas de mi boca
"Empiezo a estar celosa de Laura"
Y la entiendo porque Laura es dios,
o sea si me tengo que arrodillar ante alguien
......mmmmm..... ya me entiendes.
La última vez que la escuché
me dijo tres frases en francés y colgó
a mi sólo me gustaba su frances cuando no hablaba.
Echo tanto de menos sus posdatas
y aquello que le brillaba en la boca cuando echaba el humo
y la A de anónimo en su nuca
y mi lengua borrándosela
y sus manos
y sus pies
y su "vete a tomar por culo"
La echo de menos.
Cada vez que pienso en ella maldigo la poesía
y los puntos suspensivos que parecían sus lunares
en una carrera de cien metros contra Usain Bolt
y las palabras llanas, y las agudas,
las esdrújulas no que le gustaban tanto.
Y odio cada verso y cada estrofa,
insulto todas las vocales menos las de su nombre,
hago bolas de papel que se parecen a sus tetas
con los últimos sonetos que me salen al hablar.
Por que uno hace poesía cuando te piensa,
por eso la odio.
Y blasfemo contra las comillas
y meto en un paréntesis la palabra puta
mira:
(PUTA)
Y te la dedico.
Sin cariño.
Y grito que te odio tanto como a la palabra amor
y todas las metáforas de este mundo huyen
y se te posan en la piel.
Porque tú si que eres un poema
y no este intento inútil de ignorarte.
Aullo contra ti hasta que mi voz deja de ser mía
y me la roba el viento.
Con lo bonito que sería que vinieras
y con un beso
asesinaras todas las sílabas de mi boca
Suscribirse a:
Entradas (Atom)