lunes, 26 de septiembre de 2022

BLANCO PROFUNDO


Nunca creyó en la magia. Ni me habló de ella. De hecho solamente una vez la puso en práctica. Fue el truco ese de que al contar hasta diez desaparecía. Y lo hizo bien, muy bien. Tan bien, que todavía no ha vuelto.


lunes, 19 de septiembre de 2022

GRIS AUSENCIA



Ya no corren unicornios por tu espalda desnuda,

recuerdo tu mueca cuando te dije:

-En París también se ponen los cuernos.

No sabes cuántas torres Eiffel hice

con mis propias manos en tu ausencia,

cuantas noches pasé por el arco del triunfo

para decir tu nombre antes del orgasmo,

para volver al fracaso después de tenerlo.


Ya no rompen las olas contra tus ojos de gata.

-Venecia es cualquier ciudad después de la lluvia.

No te haces una idea cuantos gondoleros

he matado a puñetazos después de perderte,

ni lo difícil que es hacer un charco

con tus propias lágrimas.

Dicen que lo peor del naufragio, es la distancia

que hay desde el accidente a la orilla.

Lo que no mencionan es que la orilla,

es una persona.

Que hacer pie no es una cuestión de altura

ni de profundidad,

sino de compañía.

Que ahogarse además de no poder respirar,

también son las desganas de conseguirlo.


Ya no le ladran los perros a la sombra que olvidaste.

Es como si hubieran dejado de verte.

Ya no hay aviso de un regreso.

No asoma la esperanza,

es todo ruido

y luego un silencio insoportable.

-Atenas es lo que queda después de una guerra-

Todavía pequeña caen bombas desde el otro lado,

a veces recojo mi cadáver,

otras lo dejo abandonado en mitad de la nada,

luego me lanzo al alprazolam y medio existo.

También he aprendido a beber ron solo,

no me refiero a sin nada,

me refiero a sin nadie.

Estar sin ti es eso, estar sin nadie

y da igual cuanto bullicio me flote alrededor.


Ya no te sueñan los maniquíes de las tiendas de mi calle.

-Nueva York es una mentira de Hollywood,

Praga es una anciana pidiendo la eutanasia,

Roma una moneda lanzada a un mendigo,

Madrid se parece tanto al olvido

que ni siquiera lo recuerdo-

También amanece lejos de tu boca,

se me eriza la piel con alguna canción,

he visto mujeres que se parecen tanto a ti,

que no eras tú de milagro.

Casi siempre espero un milagro.

-¿Te acuerdas cuando rezaba entre tus muslos?

Aparecía dios como si fuera posible.

No he vuelto a verlo desde entonces.


Ya no soplo las velas, 

te juro que es por vergüenza a pedir

otra vez el mismo deseo.

-En Berna hace tanto frío

como despertar sin ti.

Berlín es como lanzarse de espaldas

y que nadie te recoja.

Y Tokio, joder Tokio es como ir al futuro

y notar de repente que tampoco estás ahí-


Supongo que la única ciudad bonita

que queda en el mundo eres tú.

Y no sé cómo volver cariño,

ni sé cómo quedarme.




viernes, 13 de mayo de 2022

VERDE TREGUA



Caminaré descalzo hacía a ti,

para reconocer mis huellas

si tengo que volver.

Te pediré disculpas

como quien pide un cigarro.

Es tan aburrido dejar de fumar.

Es como decirle a la vida

-Vale tendré cuidado.

Yo no quiero tener cuidado.

Es tan aburrido tener cuidado.

Lo bonito de los abismos

es que luego no hay nada.

Quiero decir que está el paisaje

pero después del paisaje,

una vez entras en él,

formas parte de él,

no hay nada.

Si no me crees lánzate,

verás que no te miento.

Yo nunca te miento,

por eso te quiero,

porque te puedo decir la verdad

sea cual sea.

La verdad nos hará libres.

Aunque sinceramente,

tampoco me importaría

que me hiciera esclavo,

si tú tienes las llaves

de las esposas.


No importa si no me perdonas,

prefiero dolerte a que me olvides.

Olvidar es tan aburrido.

Tan cruel,

como arrancarle páginas a los libros.

Antes de saber 

si era mejor contarte secretos o lunares

ya había perdido el equilibrio.

Caer es tan aburrido si no me recoges.

La mayoría de los que le tienen

pánico al silencio

acaban rodeándose de imbéciles.

Los imbéciles nunca se callan

por eso yo hablo poco 

para no parecerlo.

Cuando te vi con él

no fue odio,

en serio,

fue como si una parte de mí

se fuera con vosotros calle abajo.

Ya nunca fui el mismo

y ustedes sois tres.

Aunque no lo sepáis.


Te pedí perdón,

como quien dice te amo en una discoteca.

Bailar es tan aburrido

sin caerse.

Tú no podías entenderlo,

tú querías llevar el ritmo,

saberte la canción,

tararearla.

Yo solo te miraba.

Mi canción favorita eras tú bailando.

Ni siquiera era una cuestión de música.

Yo siempre me había referido a la vida.

Pero para ti la vida era otra cosa

y no yo.

Cuando no supe el lugar donde debía correrme

me di cuenta que te estaba amando.

Cuando el sexo, dentro del sexo, 

se acercaba tanto al amor

tuve miedo.

El miedo es tan aburrido

si tú no eres el monstruo.

Aunque hubieras tenido

las soluciones al dorso

como un libro de crucigramas,

no se me hubiera ocurrido mirarlas.

Acertar es tan aburrido.

A mi me gusta equivocarme,

tropezar,

fallar.

No era una cuestión de aprender de los errores

era la magia de ignorar el error

y seguir adelante.

¿Qué ibamos a hacer entonces con los defectos

cuando ya nos conociéramos 

con los ojos cerrados?

Los matrimonios no fracasan por la rutina,

lo hacen por lo errores.

De los errores no se aprende,

se aprende de dejarlos a un lado

y seguir caminando hacía adelante.


Descalzo para reconocer tus huellas

si tienes que volver.

Como ahora.

Con un cigarro en la mano

y tú bailando en mi cabeza.

Te pedí perdón

pero aunque nunca vayas a creerme,

yo solo quería volar.

Pero olvidé que sin ti

ya no tenía alas.

Lo bonito del abismo

es que una vez formas parte de él

ya no hay nada.

Si no me crees lánzate.


Te juro que te estoy esperando abajo.

lunes, 9 de mayo de 2022

TOKIO

 Podría haber salido el arcoiris que yo, no hubiera visto más que el verde de tus ojos. Recuerdo que era abril. Yo había dejado de cumplir años para no molestar a mis padres y a ti, te habían crecido las tetas más allá de la cordura. Quince años amor, eso teníamos. El número de la suerte, la niña bonita, impar, dulce e inocente. Ahí cabían todas las promesas. Seguramente yo dije un para siempre después de un beso. Y tú le pusiste nombre a nuestra primera hija, antes de la quinta despedida. Nunca fue tan cómodo un banco de piedra. Nunca una canción superó tu risa. Nunca me tembló tanto el alma, como cuando atravesé por debajo de tu blusa, aquel acantilado de tu pecho. Luego la vida se nos hizo grande, dejamos el amor aparcado y pensamos que la felicidad, no podía depender del otro, sino de uno mismo. Nos equivocamos. No hemos dejado nunca de equivocarnos pero supongo que ningún error duele igual que el primero. Quince años, tú con aquellas pecas diminutas cayendo por tus pómulos como una lluvia de verano. Yo con aquellos lunares en la espalda por donde tú dedo dibujaba galaxias que nadie más descubriría después de ti. Obviamente no fue para siempre y tu hija, no tiene ni una sola de mis facciones, tampoco lunares, ni siquiera se llama como prometiste. Hemos coincidido en un evento, nos hemos mirado, creo que ambos sin ningún éxito hemos intentado volver a cumplir quince, mientras tú pedías ginebra y yo un ron. Hemos mentido sobre la salud, nos hemos sincerado sobre el olvido.Como sí lo cotidiano fuera maravilloso, hemos sonreído para que ninguno dudara de la felicidad del otro. Ojalá hubiéramos sido tan valientes de abandonar la edad y sobre aquella barra dejar a los niños que fuimos, dos niños negándose a crecer, hablando del amor, como lo que pensábamos que sería, no como finalmente acabó siendo. Pero era tarde. Creo firmemente que la única vez en mi vida que llegué pronto a algún sitio, fue a tus labios. Demasiado pronto tal vez. Luego en la terraza mientras fumaba, el horizonte a los lejos ha dibujado un arcoiris y yo otra vez, solo he visto el verde de tus ojos. Y luego, luego creo que ha llovido.


lunes, 25 de abril de 2022

ISLAMABAD

 


Hace tiempo que no hablo de ti, supongo que lo más similar al olvido es el silencio. Que no nombrarte, es como si no hubieras existido. Sin embargo a veces, apareces por aquí como un fantasma, no solamente evocando el pasado, tambien haciéndole trampas al futuro. Te pones frente a mí e inventas senderos con todo aquello que no ocurrió. Yo los transito muy despacio, a veces incluso me detengo en mitad de un camino y observo nuestra risa detenida en el tiempo. De algún modo vivo dentro del imposible, mientras tú eliges con desición el color de las cortinas. Tu fantasma no solo se alimenta de la nostalgia, también siembra de dudas el paisaje.  En cada tal vez, una herida del tamaño de tu nombre me sangra por dentro.  No fuimos cobardes, había que ser muy valiente para dejar tanto amor aparcado y seguir con nuestras vidas, como si los fantasmas no existiesen. Como si el café no se enfriase. Como si bastara con una ola rebasando tu nombre para lamer otra orilla.  No fuimos cobardes, solamente estábamos llenos de ignorancia. No, el tiempo no lo cura todo. Vimos iluminada la salida del laberinto y creímos que habíamos conseguido escapar. No supimos descifrar que aquella puerta, nos llevaba a otra y esa a la siguiente. La realidad es que solo nos sentimos perdidos de verdad, cuando dejamos de encontrarnos. El laberinto lo teníamos dentro y la salida, la única, estaba escondida en nuestra piel. Pero no bastaba con tocarla, la piel también tiene memoria y es ella, la que mientras yo callo, te nombra, te grita, te llama. Y por eso aparecen los fantasmas. Por eso dibujan encima de los garabatos que hemos ido creando con nuestra ausencia, la vida que no supimos tener. Porque aunque no fuimos cobardes, si nos faltó la certeza de saber, que el único modo de avanzar era juntos. Que de cualquier otro modo, volveríamos alguna vez al pasado, para que nos asaltaran las preguntas más difíciles de contestar. Esas en la cuáles los dos siempre supimos la respuesta. Pero en lugar de decirlas nos callamos. Como si bastara el silencio. Como si existiera el olvido.

martes, 19 de abril de 2022

AZUL UNICORNIO

 Hoy te hablaré del ego cariño,

ni de las esquinas dobladas de los folios,

ni del matorral que crece sin permiso

detrás de la casa donde vives.

No te hablaré de Natalia que fumaba

dos paquetes de tabaco al día

porque le faltaban sus besos.

Natalia no murió de cáncer, 

falleció de amor

pero explícale tú eso a cualquier médico de cabecera.

Sobre todo te hablaré del ego.

El ego querida, es un espejo mentiroso,

un amigo de verdad,

un exnovio con nostalgia.

Recuerdo cuando miss universo

dijo en una revista

que la belleza estaba en el interior

 te juro por mi vida, que pensaba

que se iba a desnudar en la siguiente página

pero no, la hija de puta lo decía en serio.

Del silencio solo puedo declarar

que solamente ha conseguido inquietarme

cuando eras tú la que no hablabas.

Pero hoy únicamente te hablaré del ego,

ni de los bordillos donde tropiezan mis sueños,

ni del verbo capaz de detener tu reloj de pulsera.

El ego no es sinónimo de maniquí,

tampoco sale en los anuncios de perfume,

no habita en las canciones de moda,

ni siquiera se compra en una clínica

donde te moldean al gusto

del consumo más básico.

El ego querida, es un poema donde cabe tu nombre,

una báscula que no entiende de números,

una sombra que te lame la piel.

El ego preciosa, es ese amor propio,

que se convierte en mutuo,

no porque te falte para quererte

sino porque te sobra para ofrecerlo.

Mamá decía que la felicidad era un lugar,

ni un instante,

ni una risa,

ni besos,

ni dinero,

ni siquiera paz.

Un lugar repetía

yo no lo entendí hasta que te tuve cerca

y supe que ese lugar era contigo.

Del ego, ni de esta persecución

absurda de lunares,

ni que lo mejor del café del bar de enfrente

es la figura desconcertante de la camarera.

De la esperanza solo puedo declarar

que es una mujer sin bragas a la que el viento

jamás tiene fuerza para levantarle el vestido.

El ego ¿Te acuerdas?

Tú de rodillas y yo gimiendo,

 o tu sentada en el barranco de mi barbilla

manejando las olas,

como si además de mujer

también fueras una isla.

Como si además de naufragio,

también fueras el rescate.

¿Te acuerdas?

Tú eligiendo el color de mis camisas

para que jugara con el de tus zapatos,

tú pidiendo otra copa

y yo esperando besarte

para que el vodka

nos supiera más dulce.

No mencionaré nada sobre lo sencillo

que es pedir perdón para los hijos de puta,

tampoco sobre lo inútil de la venganza

si no hay una risa de por medio,

ni siquiera de aquel ramo de flores

que nunca te regalé

por si la primavera

me odiaba por dejarla marchitar

en un jarrón con agua de grifo.

¿Te acuerdas? Tú observando la capilla sixtina

y yo tu culo.

Tu perdida en las calles de Oslo

y yo en tu vientre.

Tú pidiendo un taxi

y yo disculpas.

Sobre la guerra solo puedo declarar,

que un portazo es un tiro,

un insulto una bomba,

un bostezo la muerte.

Solo del ego. 

Y si algún día me lo devuelves

también hablaré de ti.

Y de nosotros.



lunes, 21 de marzo de 2022

CARACAS

 Es el día mundial de la poesía, así que escribiré una prosa. Por llevar la contraria, porque ni siquiera tengo nada que contar, a pesar de que es lunes. Es cierto, que uno vive mejor sin deudas, pero joder, que bonito sería deberte algo. Aunque fuera por el simple hecho de que tú lo esperaras. Ya luego, cumplirlo o no, queda relegado al futuro. Es lunes, día de la poesía y ni siquiera te debo un verso. Tampoco ya me lo inspiras. No es culpa tuya, la vida nos ha pasado por encima, la vida ha sido un tren, que ni siquiera esperábamos. Tú no estabas en la estación y yo ni siquiera pensaba que había una. Así que el tren, la vida, ha seguido su camino, yo a veces te recuerdo, tú casi siempre me olvidas. Pero estoy seguro de que igual que nuestro amor en cierto momento fue mutuo, la indiferencia ahora también lo es. Claro que siempre quedará alguna pregunta por ahí volando, de la cual, no hallaremos jamás una respuesta. ¿Qué hubiera ocurrido si…? Tendremos la oportunidad de volver al momento en el cual decidimos de mutuo acuerdo y sin usar ni una sola palabra, coger el camino opuesto. Es lo bueno y lo malo de la duda. Igual es la herida que te duele, que la mano que la sana. Volver al pasado para hacer que la imaginación nos junte y una vez ahí, hacer todo aquello que dejamos a medias. A ti por ejemplo te puede dar por hacer conmigo un viaje a Bratislava y yo más romántico puedo idear el modo de comerte las tetas hasta el próximo eclipse de luna. Tú puedes llevarme a la cala de una playa que todavía no han descubierto los turistas y yo, más realista, conseguir que tengas un orgasmo simplemente diciéndote palabras al oído. Podemos amarnos aún, o sea amar aquello que fuimos, no en esto en lo que nos hemos convertido. Yo en cierto modo te quiero todavía, aunque para hacerlo me tenga que remontar a aquella época, no obstante, aunque ya no seas ella, fuiste tú e imagino, que algo de aquella mujer que me prestaba sus ojos para que me viera guapo, debe quedar al fondo de tu pecho. Que si te vas quitando piel, una capa, luego otra, aparece aquella versión de ti, de la que siempre, he acabado sostenido, como si tuviera una soga al cuello, sin que la asfixia nunca me mate, pero recordando que respirar sin ti, no era lo mismo que contigo. A veces confieso que vienes a mi cabeza como una revolución, casi siempre es la música la que te trae y también es ella la que te lleva. Me pillas de sorpresa en alguna letra y me besas suavemente, al irte, no solamente te vas tú, también te llevas el beso. Como si fuera el único modo de regresar en otra canción. Todavía en un rincón de mi memoria, observas el horizonte en aquella foto, con esa mirada confusa de la que habías perdido algo. Recuerdo que siempre pensé que esa imagen se torcería al verme llegar. Que de repente una sonrisa lo iluminaría todo porque ya me habías encontrado. Pero no, la realidad es que mantienes la misma pose, el mismo rostro bello, con el pelo al viento y los ojos perdidos, no como si yo no hubiera sido lo que esperabas, más bien, como si tú, no hubieras sido la que querías ser. Feliz, al fin y al cabo, siempre se ha tratado de eso, de ser feliz. Yo sigo en el camino de intentarlo, espero que tú, hayas tenido más suerte. Y que alguna vez, una canción ponga mi nombre en tus labios y luego lo dejes ir, como si todavía te debiera un verso. No sabes lo bonito que sería deberte algo, hoy que es el día de la poesía y que es lunes y yo escribo una prosa, aunque solo sea por el simple hecho de llevarnos la contraria.