Querer es cuidar. Ese es el verdadero sinónimo. Cuando tú quieres a una persona la cuidas y cuidar es evitar hacerle daño. Y eso, es todo lo que tienes que saber sobre el amor.
miércoles, 29 de abril de 2026
martes, 28 de abril de 2026
lunes, 27 de abril de 2026
A
Te llamé error,
porque no tuve cojones
de decir tú nombre.
Pero ojalá cariño ojalá,
volviera a equivocarme.
martes, 8 de abril de 2025
DESORDEN EMOCIONAL
Día 47
He decorado el salón por orden afectivo.
He arrancado las cortinas,
y en tu lado del sofá
he puesto un demonio de peluche.
En el cuarto del hijo que ya no tendremos
he clavado las notas que nunca sacará:
sobresaliente en todas las asignaturas,
menos en cariño,
que ha suspendido por tu culpa.
Las cartas a tu nombre,
catálogos de ropa que te pondrás
para que otro te la quite,
bostezan en el mueble de la entrada.
Me he quedado un rato observando
a la chica de la falda azul;
en la siguiente página
tiene el pelo recogido
y una camisa a la que le sobran dos botones.
Sus muslos son una película de suspense,
sus labios, la canción favorita
de un adicto a la asfixia.
Te juro que no he pensado en ti
hasta que me he corrido.
Y ahí, he dicho tu nombre.
Supongo que mis orgasmos
también te echan de menos.
He cogido un folio y he escrito:
“Cuando una mujer se va,
no te está cambiando el presente,
te está robando el futuro.”
Luego he hecho un avión de papel
y lo he lanzado por la terraza.
Apenas ha volado medio segundo.
La nostalgia no solo te arrastra
hacia el suelo;
también te arranca las alas.
En la tele, una mujer con pinta
de haber jodido un matrimonio
habla de lo difícil que lo va a tener Tauro
para encontrar el amor.
Luego ha sonreído como si me estuviera viendo.
He dejado el canal, por si acaso a tu signo
también se le complican las estrellas,
pero supongo que sigues brillando demasiado
como para depender de otras luces.
Estoy bebiendo para tener una excusa
a la hora de olvidarte,
fumando para morirme sin ti,
escribiendo a todas las mujeres
que se llaman como tú
para que tu nombre duela menos.
Borrando tus canciones de mi playlist
para que ningún cantautor
invada la derrota.
Cambiando tus zapatos de sitio,
para que intuyas que quizás
te equivocaste de camino.
No estoy seguro de querer que vuelvas.
Creo que me dolerían más
tus respuestas que tu ausencia.
La certeza que la duda.
Creo que no aceptaría un perdón,
que huiría de la ternura,
que rogaría un empate.
Quitarme esta cara, no de haberte perdido,
sino de hacerlo a mí mismo,
y que solo seas tú la que sepa
dónde coño me encuentro.
Y decirte adiós.
Adiós a la cara,
porque ya solo puedo ganar
si te pierdo para siempre.
lunes, 3 de marzo de 2025
LA RESACA DEL INCRÉDULO
35
Julia tiene los ojos tan azules
que observarla es lo más cerca
que puedes estar del mar
sin pisar una orilla.
La primera vez que me senté en su barra,
después de pedir la tercera copa,
sin aún conocerme, soltó:
“Mañana, además de su ausencia,
también te dolerá la cabeza”.
Luego se colocó bien las tetas,
como si pudiera llegar a la tregua
a través de su escote.
“Aquí todos vienen a olvidar:
algunos, su trabajo;
otros, el matrimonio;
la mayoría, una ausencia.
De todos ellos, juraría
que eres el único
que merece el recuerdo”.
Aquello lo soltó
como si fuera caricia,
y dolió, sin embargo,
como un duro puñetazo.
Le hablé de mí,
de la diferencia entre estar solo
y estar sin ti.
De lo enorme
que se ha hecho la casa de repente.
De que, ante la ausencia de tus ojos,
lo cruel de los espejos.
De que estoy usando la misma ropa
porque le tengo miedo a los fantasmas
que se cuelgan de las perchas.
Le hablé de que ya no me duele la cabeza,
porque me duele más ella.
Que, si me cruje la espalda,
es más fuerte el silencio.
Que hay cantautores que parece
que también la perdieron.
Le cuento que, a veces,
tengo la sensación
de estar jugando al escondite
y que todos se han olvidado de buscarme.
Que cada vez que alguien dice su nombre,
aunque ni siquiera se refiera a ella,
aparece a mi lado un precipicio.
Le juro que es peor
mantenerse en equilibrio.
Le hablo de mí, solo de mí.
Si le hablara de ti,
tampoco me creería.
jueves, 20 de febrero de 2025
DESPERTAR SIN TI ES MADRUGAR DOS VECES
MES 1 DESPUÉS DE TI
Todavía estiro la mano por las mañanas hacia tu hueco. Y duermo hacia el lado izquierdo para que seas lo primero que vea al despertarme. No consigo acostumbrarme a tu ausencia. No la soporto. Ni siquiera la asumo. No es una cuestión de esperanza. Simplemente no acepto la derrota. No hallo el modo de salir ileso, me duele igual callar tu nombre que gritarlo. Es como tener una herida en la punta del dedo con el que te tocas el resto de la piel. En realidad solo te duele el dedo pero lo ignoras.
A mí solo me dueles tú pero se me está quejando el mundo.
La calle es un inmenso agujero. No tener tu mano al otro lado es como estar en una eterna caída. Apenas salgo.
La casa tampoco ayuda mucho. Estás por todas partes y en ninguna. Te has olvidado tu olor, parte de tu ropa, dos palabras de amor en el espejo del baño, un cuadro a medio pintar, ese maldito cantautor en la radio, una lágrima en mi chaqueta preferida y un viaje de ida al centro del infierno, por el atajo que existe en el cajón de tus bragas.
Espero que donde estés no te encuentres bien. Y que me eches de menos. Que te duela decir mi nombre. Que te agobie callarlo. Que la calle también sea un puto agujero. La cama, una guerra. Dormir, un suplicio. Que no consigas escribir la palabra orgasmo en el crucigrama de tu coño. Y si lo haces sea con una herida en la punta del dedo. Que ignores si es placer por ti misma o el dolor de mi ausencia.
Y vuelvas. A por todas las cosas que te has olvidado. Sobre todo a por mí. La más importante.
lunes, 17 de febrero de 2025
OJALÁ TÚ TAMBIÉN
DIA 23
La palabra ojalá,
es como envolver el futuro
en papel de regalo.
Hubo un tiempo,
antes de ti,
en que la nostalgia
me parecía hermosa,
como un lugar al que volver
cuando todo estuviera perdido.
Pero ahora no quiero volver,
ahora quiero que vuelvas.
Regresar a ti, a través de ella,
es como arrancarle las alas a un pájaro
y echarlo a volar.
Mamá dice que el único amor que importa
es el propio.
Papá dice que el único amor que importa
es el de mamá.
El perro solo mueve la cola;
si pudiera decir algo,
pediría comida.
A mí, cuando era joven, también me dejaron.
Luego apareció papá.
Él se limita a sonreír.
Me gustaría preguntar algo
sobre el olvido.
Pero creo que el más sincero de los cuatro
es el perro.
En las noticias no apareces.
Hay otra guerra,
dos terremotos,
un tornado,
quinientos desahucios,
tres asesinatos.
Una parte de mí se agarra torpemente
a todas esas personas
que están peor que yo.
La otra parte de mí
se jode en demasía
al no poder echarte la culpa
también de esas tristezas.
Mamá dice que lo bueno
de las heridas que duelen de verdad
es que ya sabes dónde está la piedra
y la próxima vez
puedes escoger otro camino.
Papá dice que si mamá fuera una piedra,
él estaría todo el día en el suelo.
Oddie simplemente quiere otra galleta.
En el salón hay una foto mía.
Estoy sonriendo.
Estoy sonriendo y no te conocía.
No parece forzada,
parece inercia la felicidad,
como si nunca la fuera a echar de menos,
como si el futuro estuviera envuelto
en papel de regalo.
Y al abrirlo, solo hubiera una palabra:
ojalá.
Y que se cumpliera,
se cumpliera siempre.