viernes, 2 de octubre de 2009

Yo también fui niño...te lo juro

A daniela que me hizo hombre.




A Daniela la conocí cuando todavía me estaba saliendo el vello púbico, tenía los ojos tan verdes que la primavera le nacía en los párpados.

Una vez me dijo:
- Te voy a dar un beso de película.

Supuse que era de película pornográfica porque Nadia nunca me había besado así. Nadia era mi novia, era fea, muy fea pero yo la quería mucho.
Fue la mujer que ha hecho las cosas más románticas por mí. Una vez compró un paquete de gusanitos y juntos en la plaza del silencio ante la atenta mirada de cinco palomas comimos de la bolsa y al final cuando acabamos me dejó chuparle los dedos.

Daniela prefería chupar otras cosas, aunque a mí solo me besaba.
Aquel jueves que llovía tanto su beso fue tan largo que aún hoy me palpita aquí en la boca.

Me llevaba cuatro años y dieciocho centímetros sin tacones, sin tacones parecía la mujer más bonita del mundo.
Con tacones además lo era.

Fue ella quién despertó todo en lo que yo me he convertido y la verdad ahora que me miro serenamente, creo, que nada debo de agradecerle.

5 comentarios:

.:Maika:. dijo...

Siempre hay hecho determinantes de ciertos rasgos de nuestra personalidad, y la mayoría de ellos suelen tener su génesis en la propia infancia, quizás por eso soy una convencida de que debemos tener más cuidado respecto de cómo nos comportamos con los niños, si recordásmos realmente cuántas cosas nos marcaron y, que ahora viendo en retrospectiva entendemos que es una "simpleza", deberíamos pensarnos las consecuencias que podemos estar generando.

Yo sabía, claro, que esta personalidad suya de hombre pasional pero libre intenamente, que ama, pero las ama a todas y a ninguna le parece suficiente, que esta cosa tan suya, tan respetable, de ser como se siente, aún cuando a veces duelan ciertas cosas, debió generarse en una fémina...con usted todo pareciera generarse en una de alguna manera. Quizás esta vida suya sea para aprender acerca de las mujeres que le rodean...dicen que nos volvemos a encontrar siempre con las mimas persona cada vez, aunque en roles diferentes. Sí, quizás sea eso, o, claro, quizás escribe de eso porque se le antoja y yo estoy diciendo bobadas como la mayor parte del tiempo.

Como sea, entendí lo de que no está seguro de poder agradecerle, esa idea de haber creado algo que quizás hasta legamos a ver como un monstruo es bastante terrible pero entiendo.
Lamentablemente, no puedo decir lo mismo, yo amo el monstruo que aparece entre la tinta.
Saludos, caballero, siempre es un placer.

Bletisa dijo...

Ernesto cada día me gusta más tu forma de utilizar a la mujer para hablar de tí mismo.
Todos los hombres lo hacen pero tú lo haces mejor, mucho mejor.

Ah y no cuela tu falsa modestia. Te diré lo que me dicen a mí: Estás encantado de conocerte.En mi caso no es verdad aunque me quiero bastante.

Folósofo dijo...

Esa transición de poesia a prosa fué muy buena...
creo q tanto en prosa como en poesia escribes bién.
Un gusto leerte, saludos

dear dijo...

Puta! a mi nunca me dieron besos de película a esa edad! joder!

La Daniela de tu historia se parece a una Cecilia o Carolina o Evelyn de mi(s) historia(s)

Tu texto me recuerda que todo "buen poeta, es un buen narrador"

Vos sos un buen poeta, y por eso, contás historias muy buenas. Tus historias.


Saludos, Poeta.

Anónimo dijo...

Y tal vez ella empezó a despertar tu fetichismo...
BeXos...