martes, 26 de agosto de 2014

Visión optimista de lo imposible


Es tan bonita,
que no le silban por la calle,
la tararean.

Deberías verla,
la poesía no alcanza su belleza.
Da igual lo que escriba, no la abarca,
no rozo ni siquiera su silueta.

Es como pretender hablar del sol,
poniendo como ejemplo una bombilla.
Como en un triste charco de domingo,
querer reproducir toda la lluvia.

Deberías verla,
caminar como si en su reloj
siempre fueran menos cinco
y cada paso adelante conllevara un atajo.
Como si el equilibrio estuviera enamorado
de la suela de sus zapatos
y dejara a los bordillos tras su ausencia
borrachos de nostalgia y abandono.

(He sido su bordillo muchas veces
por eso se muy bien de lo que hablo)

Sus manos son pequeñas sin embargo,
le cabe en una palma mi existencia,
sus dedos son diez naúfragos heridos,
la isla es una curva de mi espalda.

Su pelo es casi negro
(y digo casi)
nunca una oscuridad ha brillado tanto,
su boca es casi dulce
(y digo casi)
nunca un adiós me supo tan amargo.

Deberías verla,
sonreír como quien deja de propina un billete grande,
conseguir con la amplitud de su presencia
que también la próxima estrella que muera
lleve su nombre,
sonrojar con tres palabras de ternura
al macarra que me habita aquí en el pecho.

Verla,
floreciendo como una rosa en la terraza,
bailando casi desnuda canciones de la radio,
buscando enfadada las llaves en el bolso,
mi vida en su bolsillo,
la luna en los tacones.
Quejándose frente al espejo de la mentira de los kilos,
lamiendo la cuchara del helado
hasta pervertir su reflejo y mi memoria.
Reírse,
volver a reírse,
equivocarse de día,
de mes,
de año.
De vida.
Llegar tarde,
que perdón y orgasmo sean sinónimos
y mi nombre un adjetivo.

Deberías verla, en serio,
llorar por la muerte de un oso en el ártico,
salvar a una araña del peso de mi pie,
robarme la almohada cuando ya me he dormido,
volver a la infancia en un solo relámpago
y que un abrazo le baste
para espantar a los monstruos.

Deberías verla,
aunque eso conlleve que después
ya no puedas olvidarla.

31 comentarios:

LaCosturera dijo...

A veces soy tan pequeña que no me sale la voz del cuerpo...
Y usted consigue dejarme sin palabras.

Equis dijo...

Tenía razón, ahora es difícil de olvidarla.

Anónimo dijo...

por dios por dios que poema tan suyo y que me deja en babia, usted escribe y yo lo leo y apenas me queda sitio en el corazón para otro animal que no sean sus versos.
deberían los médicos recetar su poesía, no en pastillas, sino con aguja, directa a la aorta, al ventrículo o al sístole
y ya me quedé sin palabras y aliento
Gracias, Ernesto

Maxiwei dijo...

Usted siempre contando cosas tan simples de una forma casi sublime, y digo CASI, porque nunca lo sublime se quedó tan corto.

Mariangel dijo...

Luego de semanas sin saber de usted los lunes que me debe, llega un martes como cualquier otro, poniéndole letras a la vida, pretendiendo que esas letras son para uno y volando volando de alegría por volverlo a leer. Una vez más me ha dejado sin palabras.

María Domínguez dijo...

Sin palabras, precioso.

María. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María. dijo...

De pronto un día enciendo mi ordenador y resulta que hay algo tuyo que leer, y siempre antes de leerte me da un vuelco el corazón y es como si dos manitas pequeñas me retorcieran el alma por dentro.
Incluso antes de leerte ya sé que voy a estremecerme.

LouPaix dijo...

Leo esto y a mi deseo sólo se le antoja ser musa de tales versos .. quien sería quien arranca tan bellas verdades que se muestran luego en la más pura expresión de su arte .. sí que me atrevería a denominarlo sublime.

John Ramírez dijo...

La he visto Ernesto, tal vez en otro cuerpo pero créeme, la he visto y yo tampoco puedo olvidarla

Cobacho dijo...

La belleza campa a sus anchas por nuestras vidas y a veces ni tan siquiera la apreciamos.

Pero tú has sabido hacerlo y, además, plasmarlo. Y de qué forma.

Un placer haber encontrado este rinconcito,
¡un saludo!

Anónimo dijo...

Cada verso es un regalo para lo más humano de mí, llámalo alma, o ni lo llames. Es un placer saber que queda gente capaz de despertar lo que tus palabras despiertan, de reflejar simplezas que, sin darnos cuenta, hacen hasta bonito el día día, y de forma tan maravillosa como lo haces. Gracias por emocionarme.

Anónimo dijo...

le invito a revisar en instagram, a una persona que utiliza sus escritos, el de usted y de muchas mas personas, mientra se queda con todo el credito...

Anónimo dijo...

yo creería que el sitio de instagram es de ernesto; es más, pregunto...

DeFlotarYOtrosVuelos es ya el tercero? porque si es así nos estarías debiendo DelAmor y OtrasLluvias....
he, no nos engrupas, ... ;P

Como siempre, lo más.
Un mua.

Bego dijo...

No solo haces que la quiera sino que tambien quiera ser ella, me ha encantado!!
Un saludo.

Carmen Albaladejo dijo...

Me ha encantado.

Desnuda el futuro. dijo...

Ojala verla, soplarla y que se cumpliese.

Anónimo dijo...

Este es sin duda uno de los mejores hasta ahora, hacía tiempo que no te leía tan bueno.

Anónimo dijo...

IMPRESIONANTE. No me sale nada más que eso.

Jack Lie dijo...

¿Estás seguro que no hay una forma de olvidarla?
Su existencia se ofusca en matarme cada vez que la recuerdo. Necesito una dosis de amnesia.

Anónimo dijo...

Ok, su sonrisa crece cuando le comentamos, y la nuestra cuando comparte sus escritos. Si usted edita en papel para nuestras estanterías prometemos comentarle vía mail u algo así... pero ándele. Lo suyo ya es nuestro ;P
todos queremos y odiamos a laura...

algo con piano para que... di que si...

https://www.youtube.com/watch?v=3l_VvSctlNg

Carolina Vertel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Andre DR dijo...

Increíble. Quisiera poder escribir así.

Laura Reyes dijo...

El problema no es como hacer para olvidarte de la mujer. En realidad el problema está en como hago yo para olvidarme de ti....

Anónimo dijo...

¡Ya! Uno nuevo, porfavooooooooooor!

Verónica Herrera dijo...

Lo que me es difícil de olvidar de verdad es como escribes, sencillamente maravilloso

A.S.R. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
A.S.R. dijo...

Yo tengo una historia parecida. El protagonista es un hombre y, por lo visto, tiene poderes. Sí, poderes. Es capaz de convertir las palabras en púas de las punzantes, y los sentimientos más altos y puros en versos con complejo de fénix, que vuelven a sus cenizas, que son el sentir. Aunque esta vez ya no es el mismo el sentir. Ahora es un sentir compartido, infinito, inmortal. Como inmortal es el fénix. Y en mi corazón ahora hay un nido. Si vuelvo a ver al fénix llorar, intentaré prestarle abrigo. Y si me vuelve a decir que una mujer es difícil de olvidar, le recordaré quién es, qué es lo que es y adónde ha venido a anidar.

.:Maika:. dijo...

Dios, Ernesto, es envidiable tu talento (de esas envidias buenas, entiéndame). El caso es que posees una especie de microscopio, reorganizas la foirma de ver el mundo. Entonces vemos tras tus ojos y, el mundo se ve tan jodídamente bonito y roto. Y todas las mujeres nos sentimos Laura. Y todos los hombres son Ernesto. Es muy difícil lograr que el lector se mimetice e identifique, tome cada historia como propia y tú lo logras. Eso, Ernesto, es Magia. Aunque algunos lo llamen talento. Un beso.

Hiponoe dijo...

Hoy ya puedo dormir tranquila.

Anónimo dijo...

Lo mejor que he leido en años. Puedo decir que es mi poema favorito. Enorme Ernesto!!!