sábado, 11 de enero de 2020

ALMA (CIUDAD PROHIBIDA) 1

Me llamo Alma y omitiré mis dos apellidos,
tengo la edad que tú te quieras imaginar
pero cuando lo hagas no me lo digas.
Nunca me han gustado las personas
que miden todo en cifras,
yo soy de letras, de palabras.
Había un chico que las unía de tal modo
cuando me observaba que yo,
una chica cualquiera, me hacía poema.
El era guapo, muy guapo, jodidamente guapo,
tanto que cuando estaba con él
tenía la certeza de que todas mis amigas
si pudieran se lo follarían.
Desde las más íntima, a la más puta.
Imagino que ya sabéis como acaba esta parte.
Si exacto, se casaron el junio pasado,
él y mi amiga más íntima.
La más puta al final tenía cierta decencia
y ahora es mi mejor amiga.
Al final ni la íntima era tan íntima
ni la puta tan puta.
La vida va así, desordenando a su capricho
los papeles de la vida.
Dice Cristina otra amiga,
(Lease amiga con los datos anteriores)
que ninguna mujer debería estar triste por un hombre,
que lo único bueno de ellos
cabe en un cajón de la mesita de noche.
Pero Cristina entre otras cosas no quiere ser madre,
dice que la maternidad envejece y elige
soledad eterna por eternidad ficticia.
Yo si quiero ser madre,
antes cuando era poema,
deseaba que fueran tres,
luego cuando los versos dejaron de rimar
me conformaba con dos,
Ahora quiero uno, solo uno
y que se parezca tanto a mí
que no me duela mirarme.
También os voy a omitir mi estatura
ya sabéis por aquello de las cifras
y mi peso ya entendéis por aquello del complejo,
os diré a cambio que soy tan alta como la luna
cuando me quieren cara a cara
y tan baja como como un sótano
cuando me odian por la espalda.
Y soy romántica, no de esas mujeres románticas
que escriben notas en la nevera
para que cuando amanezca la persona querida
tenga algo que llevarse al estómago.
Yo soy romántica pero con menos ingenio,
por ejemplo incluso antes de masturbarme
me digo te quiero tres veces
para que el acto no me resulte tan frío.
Los ojos los tengo verdes como mi madre,
las tetas la tengo enormes como mi abuela,
del culo no conozco la herencia
y me jode no poder darle las gracias a a alguien.
Mamá dice que la gente ya ni da las gracias ni pide disculpas,
que antes por aquí, que antes por allá,
mamá adora su pasado porque era feliz
pero yo no lo recuerdo.
Se que papá no le pidió perdón después
de lo de aquella vecina que tenía la sonrisa en el escote
y que si lo hubiera hecho ella no hubiera sabido perdonarlo.
Mamá dice que lo malo no es que el amor se vaya,
lo malo es aquello que se lleva de ti misma.
Siempre que alguien se va se lleva algo
y ese algo nunca vuelve,
y aunque ese algo sea una mierda
lo echas de menos porque era tuyo.
Es como tener un mal hijo
lo quieres a pesar de todo.
También os puedo decir que soy multiorgásmica,
obviamente no os voy a contar
a cuantos orgasmos he conseguido llegar
pero os prometo que hubo una vez un invierno
que llovió más dentro de casa que fuera.
Que tengo tantos lunares que si los cuento
me entra el sueño,
tantos sueños que si los digo os entra el pánico.
Que una vez hice un trío porque fui yo dos veces
y otra me tragué tanto amor de golpe,
que confundí deseo con sed
y promesa con verdad.
Mama dice que los hombres solo dicen la verdad
después del orgasmo y que por lo general roncan.
Pero mamá nunca fue poesía y si lo fue
sería antes, tan antes, que ya no se acuerda.
Yo si, a veces todavía tengo algún verso
en la punta de la lengua
y me dan ganas de besarme,
de lamerme,
de saborearme lentamente hasta enamorarme
otra vez de mí misma.
Luego vuelvo al odio y me abandono
en mitad de un descampado donde nadie
se acuerda jamás de mi nombre.
Pero me llamo Alma,
Alma
y una vez fui poesía.

5 comentarios:

lunaroja dijo...

Qué gran poema, qué versos más perfectos para dejarnos con este sabor tan especial.
Me encanta como escribes!
Gracias!

estrella dijo...

Mi querido Ernesto!!!!!
Vuelves a escribir de una forma brutal, directa a las heridas del alma, esas que no se cierran, que siguen supurando y tan sólo con poesía y una sonrisa es capaz de cicatrizar. Así son tus poemas, un vaso de agua helada en el desierto o un salvavidas para un ahogado.
Una vez fui poesía... Sencillamente espectacular, amigo mío!!!!!
Un fuerte abrazo!!!!!!

135 dijo...

Se te extrañaba demasiado por aquí.
Gracias... Por pasar...

Pilardi dijo...

Me encantan tus poemas (llámale versos o prosa poética ☺️... no sé exactamente la diferencia 😌). Tu manera de comunicar con el lector es brutal: directa, sin artificios... Tal y cómo la definiste en una entrevista: como un puñetazo 😄

Unknown dijo...

Jamás sera suficiente, cada vez que leo quiero más y ese es el problema, una vez que eso ocurre ya no le perteneces a ella, le perteneces a ellas (nosotras) gracias por compartir este pedazo de vida, sos grande y siento mucho amor por ti infinito Ernesto.