martes, 7 de abril de 2009

Sesenta kilos de tristeza (febrero 2008)

Tengo un cigarrillo entre los labios
para que cuando la soledad me mate
tenga alguna coartada.

Lo bueno de estar solo con mi otro yo,
es que sólo se rompe el silencio
cuando hay algo interesante que decir
pero nadie me escucha.
A veces ni yo lo hago,
por si me duele.

Suena Ismael por la radio
canta una canción sobre una Ana,
yo no conozco a ninguna con ese nombre
sólo tu nombre memorizo Laura,
quizás debería buscar alguna
a través de su voz parece decente.

A ti su voz te parecía triste, como yo.

Imagino que has dejado de fumar,
que no estás sola,
ni tienes nada que decir
y asesinas silencios con crueldad
y aún así alguien te escucha.

Seguirás con tu síndrome de Peter Pan
anclada en los veinte
y las matemáticas perdonándote el descaro
de negarte a crecer,
como si contigo no fueran exactas.
Y tus pechos mantendrán la firmeza
desafiando la ley de la gravedad
a Newton y a su santa madre.

Hoy desperté Laura y no me acordaba de ti
pero Ismael te trajo con otro nombre
a veces temo que llegue una mañana
y desaparezca mi infelicidad
la realidad es que estar triste
es lo más parecido a tenerte.

Salgo en busca de penas
con otro cigarrilo en la boca
a esto se le llama
el suicidio de la tortuga,
me encamino lentamente a la tienda de tristezas,
necesito estar contigo de algún modo
y éste es el más fiable
la dependienta me mira
como si fuera un fantasma
y huyo de los cristales por si lo soy
y no me conozco.

- Ponme sesenta kilos de tristeza-
le digo mirándola a la boca.
-Un segundo de eso se encarga Laura-
-Laura joder debe de haber una epidemia- (Pienso)
y detrás de la cortina sales tú
con tus veinte años recién cumplidos
y una sonrisa cercana,
cercana a mis fracasos,
sesenta kilos de tristeza
¡qué hija de puta!.


- Del poemario "Todas las mujeres se llaman Laura menos mi madre"

10 comentarios:

Bibiana Poveda dijo...

Y contagiás, esa misma tristeza con nombre...
Nada más, me tengo que ir a hacer mi comprita del día.
Abrazote!

Lázaro Suárez © dijo...

estar triste
es lo más parecido a tenerte

me quedo con eso, y con eso solo, vale todo el poema

Billy MacGregor dijo...

¿Ves? Derramarse no es tan malo. De todos modos vas a estar triste. Por qué no aprovecharlo.
Se pueden pelar patatas, y estar triste.

Gata dijo...

uhmm sigue triste para seguir escribiendo así, pues la única manera es que duela.
Mis respetos

LaUgRiTa :) dijo...

wwwoow .. en realidad me gustò

el emm blog.. poema lo que sea..

y no porque me llame laura.. si no

que me llamò la atenciòn..

sòlo buscaba jaj en el internet

algo y :D

me gustò..

escribes muy bien ...

Ana Clavero dijo...

"La realidad es que estar triste
es lo más parecido a tenerte"

Estoy de acuerdo con Lázaro, estos dos versos valen por un poema entero y en desacuerdo con Billy, porque no siempre es fácil derramarse, aunque se pueda pelar patatas y estar triste.

Besazos y abrazos.

Ni del viento.. dijo...

Me quedo sin palabras..

Venus dijo...

pues sí, esos dos versos ya son un poemazo! Me encantó seguir leyéndote.

Besos

Erev dijo...

Me gusta tu verso..y más.

Anónimo dijo...

...ana...es tan corta la vida y son tantas las despedidas. Reales y bellos tus poemas como las letras de Ismael.
Mon